No he visto un azul tan azul
como el de aquella mirada.
No he visto noche tan llena de anhelo,
de curiosidad y miedo.
¿Quién era? ¿Cómo seria?
¿Qué quería? ¿Cuándo y cómo?
Tras sus pasos, tras su estela a cada movimiento,
tras su olor, buscando sus ojos, ese azul del mar,
ese azul tristeza, ese azul melódico.
El tambor de mi corazón latía fuerte,
y dolía cada vez más, el deseo irremediable,
en aquella oscuridad en la que se hallaba.
Hombre, de mí que harás,
enloquecer mi juicio, trastornar mis dedos de la frente,
perder y buscar el Norte, no saber por qué estoy aquí.
Pero ¿quién era él? ¿De donde había salido?
¿Qué quería yo? ¿Cuándo y cómo?
Demasiadas ganas de volar contigo,
demasiadas preguntas para un miércoles.











