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22/1/16

Apegado a mi


Velloncito de mi carne
que en mis entrañas tejí,
velloncito tembloroso,
¡duérmete apegado a mí!
La perdiz duerme en el trigo
escuchándola latir.
No te turbes por aliento,
¡duérmete apegado a mí!
Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo hasta al dormir.
No resbales de mi pecho,
¡duérmete apegado a mí!



G. Mistral



4/10/13


" L' amor és com una llepassa.
Puja per les cames, passa,
ompli un ventre com una casa. "


V. A. Estellés

22/7/13

De los sueños


¿Qué dirías si hoy te invitara a mis sueños?

Tus labios de manzana
sobre la piel golosa de mis ingles
toda la noche -di, ¿qué pensarías?-,
tu saliva frutal levemente aromando
el hambriento contorno de mi vientre...
Qué cosecha tan dulce
(semillas y caricias y extravíos)
para un mundo sin sol.
Dime, ¿no acudirías
si también esta noche te convoco a mis sueños?



Josefa Parra




2/1/13

Aquello que llaman sonreír




When you are smiling

ocurre que tu sonrisa es la sobreviviente
la estela que en ti dejó el futuro
la memoria del horror y la esperanza
la huella de tus pasos en el mar
el sabor de la piel y su tristeza.

When you are smiling
the whole world,
que también vela por su amargura
smiles whith you.


M. Benedetti

23/9/12





[...] Te admiro desde lo más profundo
de mi subconsciente
con una admiración extraña y desbordada
que tiene un dobladillo de ternura.
Tus problemas, tus cosas
me intrigan, me interesan
y te observo
mientras discurres y discutes
hablando del mundo
y dándole una nueva geografía de palabras
Mi mente esta covada para recibirte,
para pensar tus ideas
y darte a pensar las mías;
te siento, mi compañero, hermoso
juntos somos completos
y nos miramos con orgullo
conociendo nuestras diferencias
sabiéndonos mujer y hombre
y apreciando la disimilitud
de nuestros cuerpos.



Gioconda Belli

3/7/12

Cenizas en el aire



El tronco, cortado en dos, parecía un moribundo que ansiara respirar. Aunque las dos mitades no estaban del todo separadas –la fuerza de las raíces y la solidez de la base las mantenían ligadas por debajo del suelo-, todo signo de vida estaba destruido: ya no fluía por ellas ni una gota de savia. Las inmensas ramas estaban muertas; las tormentas del próximo invierno les darían el golpe de gracia, derribándolas al suelo. Pese a todo, aún podía decirse que era un árbol; tal vez arruinado y muerto, pero su esencia seguía allí. 

"Hacéis bien en sosteneros una a otra –les dije, como si esos trozos de madera monstruosos fueran seres vivos y pudieran oírme-. Pese a vuestro aspecto herido, negro y derrotado, queda en vosotras algún signo de vida: os mantenéis unidas por las fieles y honestas raíces. Nunca volveréis a tener hojas verdes, los pájaros no anidarán de nuevo en vosotras ni entonarán melodías; el tiempo del  amor y el placer ha terminado, pero al menos no estáis solas: ambas compartís esa decadencia."



Jane Eyre, Charlotte Brontë


Fotografía de Dos aguas (Valencia) tras el incendio .





31/5/12

Mis nuevas adquisiciones



Hacía tiempo que no iba al rastro de Valencia y el último domingo que pasamos en la capital me apeteció ir. La verdad es que es todo un trasterío de cuidado, pero me encanta porque puedes encontrar verdaderas joyitas. Me centré más en los puestos donde vendían libros viejos o más actuales de segunda mano. Encontré uno de poemas de Miguel Hernández, que no he leído demasiado de él y me apetecía indagar un poco en su obra. Más adelante vi el diario de Ana Frank y es uno de esos libros que prácticamente todo el mundo se ha leído y yo todavía no, así que por dos euritos lo hice mío. Y por último, tirado en el suelo entre un montón de libros más, encontré Las edades de Lulú de Almudena Grandes, una escritora a la que nunca he leído, la verdad, pero el otro día vi una entrevista suya en El Intermedio y me cayo maja, así que me dije; vamos a leer algo de esta mujer. Luego por la tarde me pasé por la Fnac a por algo que tenía pendiente y tropecé con Biografía para encontrarme de Benedetti y, como adoro a este grande de la poesía uruguaya, no podía irme a casa sin el.  



27/12/11


Ahora como un ángel apareces
y me rodeas sin decirme nada.
Ángel que yo cuidara tantas veces
sin saberlo, callada.

En todo lo que miro permaneces
como el aire feliz de la mirada.
Me parezco a tu ausencia y te pareces
a mí resucitada.

Porque viniste cuando me moría
a devolverme a vivas caridades;
porque mi noche muda se hizo día

por gracia de tu voz iluminada,
en esta eternidad con que me invades
yo que no era, soy tu enamorada.

Maria Elena Walsh



24/11/11

"Gracias a ti...


... cada uno de mis días es un mundo limpio y perfumado que huele a melón.
Gracias a ti todos los frutos se ofrecen a mi mano como si yo fuera el sol.
Gracias a ti sólo pruebo la miel de la esperanza.
Gracias a ti late mi corazón.
Gracias a ti mis noches más solitarias son como un kilim de Anatolia que sonríe desde la pared.
Gracias a ti al final de mi camino, sin llegar a mi ciudad, he descansado en una rosaleda.
Gracias a ti, no dejo entrar a la muerte que con sus cantos llama a mi puerta vestida con sus más sutiles ropajes y me invita al gran descanso."



Nazim Hikmet

6/4/11

Amor que libera




Ya no soy la niña amarga
que tenía un mar de llanto
y alta ortiga por el alma.
Ya no soy la niña enferma
que al oír risas lloraba;
ya salí del solitario
bosque que me acorralaba.
Ahora soy la niña verde,
porque floreció mi calma.
Ya no soy la loca triste,
ya no soy la niña blanca,
nuevo amor ha traspasado
con el nardo de su lanza
mi corazón, que ahora tiene
un nombre de menta y ámbar.
¡Ay cuánta sonrisa noto
que trepa por mis espaldas!
¡Qué brillo tienen mis ojos
-viudos de siete mil lágrimas-!
La vida me sabe a verso
y los besos a manzana.
-El monte arregla sus pinos,
por las rocas el mar baila-.
El amor danza en mi pecho.
¡Ya me quiere! ¡Ya me aguarda!
Ya no soy la loca triste,
que al oír risas gritaba;
ahora soy la niña dulce,
ya no soy mujer amarga.



Gloria Fuertes

9/2/11

Nadie podrá con nosotros


ilustración de Danita Art






Caminaba junto a ti, paso a paso,
recorría la senda de tu mano, sin horarios.
Y el viento que rozaba tu pelo atado
te tapaba levemente esa mirada azulada.
No sabría definirlo bien,
pero ansiaba congelar el tiempo.

Tú, que ibas a mi ritmo, cachazudo y tímido,
sabías que morían dentro mío
unas ganas incompletas, inseguras de mi misma.
Pero no dijiste nada, callaste y giraste la cabeza:

- ¿Te gusta? - dijiste.
- Si, es precioso. Quiero volver. - respondí.
- Tienes frío?
- Un poco sólo, no es nada.

¡Qué lindo aceitunado de la fronda,
y ese cielo envolvente y despejado!
Acosados por el sosiego del paisaje
se nos hizo la hora de la vuelta.
Y el sol que aún brillaba iluminó una sonrisa
que jamás sentí tan tierna y suave.

Fue entonces cuando tus brazos florecieron
y sin palabra alguna me atrapaste,
te ceñiste a mi cuerpo,
fundiéndote en la desembocadura de mi cuello
y ya podían piar los pájaros,
soplar el viento,
caer las sombras,

porque ese enlace se hizo eterno
y nada, absolutamente nada
podría con nosotros.


29/1/11

Inquietudes

Fotografía de S. Garrido



Me desarmas
me trastocas,
tumbas todas mis barreras,
te adueñas de mi
sin miramientos.

Retornas,
acudes y te ausentas,
me buscas y tanteas
esta esencia ponzoñosa.

Adviertes mi quebranto,
conoces mi vesania,
mi recelo y mis ganas
insufribles, codiciosas
que se evaden de mis garras.

¿Quién eres?¿qué persigues?
¿de dónde saliste?
este cruce de caminos,
esta luz que reaparece,
en la lúgubre esperanza
que tenía bajo llave.


18/12/10

Un sol

fotografía propia


Mi corazón es como un dios sin lengua,
mudo se está a la espera del milagro,
he amado mucho, todo amor fue magro,
que todo amor lo conocí con mengua.

He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
pero yo espero algún amor-natura
capaz de renovarme y redimirme.

Amor que fructifique mi desierto
y me haga brotar ramas sensitivas,
soy una selva de raíces vivas,
sólo el follaje suele estarse muerto.

¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
distinto al tronco fiel que lo alimenta.

¿En dónde está el espíritu sombrío
de cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
yo seré incontenible como un río.

¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida...
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.


A. Storni

8/5/10


[...] sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro.

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido.

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más....

todavía.






M. Benedetti



21/3/10

Floreciendo






''Tus labios no se hicieron para curar tristeza...''
Alfonsina Storni





Íbamos paseando bajo los pinos. Ramitas y piñas bajo nuestros pies nos servían para calentarnos en l’allar. Me vienen tantos recuerdos del verano pasado y canciones que traen calurosas nostalgias. Cuantas sonrisas registraron mis ojos en tu rostro, cuantos momentos vividos en tan poco tiempo. La vida nunca pasa en vano y nos va dejando bolitas de colores en el camino. Son para nosotros, para que las guardemos en nuestro cajón de la azotea, para que nunca se pierdan.

Hoy llega la primavera cargada de tibia lluvia, muchos la estábamos esperando. Se acabará el frío. Se acabarán los días azules en la alcoba naranja. Terminarán las gotitas saladas, los labios caídos, la mirada perdida. Pues con ese calor que llega quiero bañarme en tu profundo océano ocular.

No se si me entiendes. Quizás te sea difícil. Sólo el intento ya me basta. No necesito nada más. Estaba deseando que llegara este día. Quitarme los trapos, sentirme libre y tuya. Dejarte huella. Ver florecer mi jardín, pasear despacito de la mano y pensar que ya nada malo puede pasarme mientras vaya contigo.

Me gustaría que me entendieses. Nadie me había enseñado nunca a ser feliz.



7/3/10

Monochrome





Nunca es demasiado tarde para soñar con angelitos. Nunca somos lo suficientemente adultos para dejar de querer jugar con los juguetes de nuestra vida. Dentro de nosotros siempre estarán aquellos niños desaparecidos que vemos en fotografías monochrome.

El paso del tiempo nos obliga a cambiar de mentalidad, el cambio físico de nuestro cuerpo, el tamaño, el vello en lugares insospechados sin venir a cuento. El cambio de voz, el aumento de pecho, las enfermedades asociadas a la edad, los filamentos plateados que surgen entre la maraña de nuestro cabello.

Nacemos incapaces, dependientes, inofensivos e indefensos, débiles, delicados. Y volvemos a la infancia cuando entramos en la tercera edad. Volveremos a ser incapaces, dependientes, inofensivos e indefensos, débiles, delicados (y un poco más de renegones), para retornar de donde vinimos, de la nada. Al agujero negro, a las llamas. Al más allá, lo desconocido, la muerte que no es nada y que lo es todo. La eternidad.

La eternidad que serán nuestros rostros impresos sobre papel.


16/2/10

Contigo


¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.



¿Mi gente?

Mi gente eres tú.



El destierro y la muerte

para mí están adonde
no estés tú.


¿Y mi vida?

Dime, mi vida,

¿qué es, si no eres tú?


Luis Cernuda

27/1/10

(...)


Empezará a nevar por quinta vez en las montañas y no estaremos juntos. Volverá el frío a entumecer mis manos y seguirá doliendo esta espesa ausencia irremediable. Asomará el alba con paisaje níveo y el agua de las calles se transformará en hielo.

En pocos días el pueblo transmutará sus calles que se colmarán de luces y música, la muchedumbre cambiará sus atuendos y la juventud brindará su lado más jaranero mientras la senectud venera al patrón. Moros y cristianos lucirán sus trajes y brillarán sus miradas palpitantes, desfilando orgullosos al son de las marchas. El espíritu festero radiante de emoción.

Y, pasado todo el bochinche, el sosiego reinará la villa. Descansarán sus almas agotadas de tanto festejo, retomará su ritmo la vida apacible. Entretanto, alguien desviará su camino hacía la urbe y me encontrará alegre, feliz de volver a verlo. Besaré sus labios, tomaré sus manos, siempre cálidas aún con este frío, y dedicaré mi primera sonrisa del día a sus ojos verde-azulados:

- Te echaba de menos.

15/1/10

Somnolencia




La noche absorvió todas mis fuerzas y me siento débil,
sentada en esta silla escucho la suave melodia de un piano,
voy a relajarme esta vez.

Cierro los ojos y me dejo llevar a una dimensión que sólo existe en mi cabeza.
No es posible estar alegre todos los días, no puedo.
Hay dias que solamente basta un motivo para la tristeza;
el sonido fuerte del viento arrancando las palmeras,
palabras manchadas ofensivamente escritas,
ausencias que se hacen visibles...

y suena un violin,
acaricio mis dedos, pienso;
¿qué haré mañana?

lápices de colores sobre mi mesa desordenada,
mis manos han trabajado hoy,
papeles, aplausos, somnolencia.

Quizá he pasado demasiado tiempo aqui sentada,
y ya no se diferenciar si estoy despierta o sigo dormida.

Una servidora dice adiós,
ojalá no sueñe esta vez que te he perdido,
quiero tenerte a mi lado cuando despierte,
prometeme que no te marcharás.